Piques
Cosas chicas que cambian lo que te llega. No hace falta leerlas todas: agarrá la que te sirva hoy.
Dos o tres barrios alcanzan
El de al lado no entra solo: de un barrio que no pusiste no te llega nada. Poné los dos o tres que de verdad mirarías y pará ahí — con ocho no ampliás la búsqueda, te llenás la bandeja de cosas que después descartás de a una.
«Imprescindible» cierra la puerta
Tocar dos veces una característica quiere decir «sin esto no me sirve», y nadie te va a poder mandar nada que no lo tenga. Con tres imprescindibles puede no llegarte nada, y no hay ningún cartel que te lo avise.
Si no te molesta que tenga uno más, decilo
Si pedís dos dormitorios sin marcar «acepta más», un tres dormitorios al mismo precio no te llega nunca. La casilla está justo para eso, y lo mismo pasa con los baños.
El presupuesto es un techo, no un deseo
Poné hasta cuánto podés pagar de verdad. Es el primer número que se mira antes de decidir si mandarte algo: si lo ponés bajo por las dudas, lo que te servía no aparece.
Contestá lo que no te sirve, no solo lo que sí
Cuando descartás elegís el motivo —el precio, la zona, le falta algo, las fotos— y eso vuelve a quien te la mandó. Descartar sin decir nada no le enseña nada a nadie.
Si pasó una semana y no llegó nada, probá ampliar la búsqueda
Puede que hayas dejado el filtro demasiado cerrado. Ampliá la búsqueda: sacá un imprescindible, subí un poco el techo, aceptá más dormitorios o sumá un barrio.
