Vos sabés qué querés.Nosotros sabemos quién lo tiene.
Escribís en un renglón lo que estás buscando y las inmobiliarias te acercan lo que tienen. Vos elegís cómo seguir.
Tocá las palabras en azul tenue y elegí lo que buscás.
Busco de dormitorios en hasta
¿Tenés propiedades? Mirá quién está buscando y mandale el link de la que le sirva.
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¿Cuánto cuesta?
Para el que busca no cuesta nada: escribir lo que buscás y recibir propuestas es gratis y va a seguir siéndolo. Paga la inmobiliaria, y solo por cada link que manda: 40 pesos, o 20 si la búsqueda la publicó un colega, porque ahí ya está compartiendo la comisión. Al registrarse le regalamos 400 pesos de saldo —diez envíos, o veinte si son a colegas— y después se carga por Mercado Pago, en paquetes de 400. Si el envío no entra en lo que pediste, no se le cobra.
¿Quién ve mi teléfono?
Nadie. Las inmobiliarias ven lo que escribiste —qué buscás, en qué barrio, hasta cuánto— y nada más. Tu nombre y tu número no aparecen en ningún lado hasta que vos abrís la conversación con alguna. Esa es la diferencia con publicar en un portal: acá no te llaman treinta.
¿Cómo escribo lo que busco?
Tocá cada palabra en azul tenue de la frase y elegí. Si estás en una computadora, también podés pararte sobre la palabra y girar la ruedita del mouse: cambia sin abrir nada. También podés agregar detalles: los que sí necesitás y los que te gustaría tener en tu nueva propiedad.
¿Cuántas propuestas me llegan?
Las que te manden, sin tope. Lo que evita que se te llene de cosas que no te interesan no es un límite de cantidad: es que una inmobiliaria no puede mandarte algo de otro barrio ni con menos dormitorios de los que pediste — el sistema no la deja. Por eso el barrio es el único dato obligatorio. Y si ponés uno solo y muy chico puede que no te llegue nada; siempre podés agregar los de al lado.
¿Y si no me gusta ninguna?
Marcás cada una y decís por qué no. Eso no es solo para vos: la inmobiliaria lo ve y deja de mandarte lo mismo. Y si ninguna sirve, no pasa nada — no hay nada que cancelar ni nadie a quien avisarle.
¿Cuánto dura mi búsqueda?
Cuarenta y cinco días. Después se apaga sola y deja de aparecerles a las inmobiliarias, porque una búsqueda vieja que sigue viva las hace perder el tiempo y a vos te llena de propuestas que ya no querés.
¿Tengo que buscar en los portales igual?
Podés, pero la idea es al revés: en un portal vos recorrés miles de avisos: acá escribís una vez y las inmobiliarias de esa zona te acercan lo que tienen. Lo que te llega es de alguien que ya miró tu presupuesto y tu barrio.
Soy inmobiliaria, ¿puedo publicar búsquedas?
Sí. Publicás igual que cualquiera, para un cliente tuyo, y a los colegas les aparece que la pide una inmobiliaria — dice «lo pide» con tu nombre y que es compartida. Está a la vista a propósito: el que va a mandarte algo tiene derecho a saber con quién está tratando antes de gastar el tiempo.
Vendo o alquilo lo mío, ¿puedo mandarla?
Sí. Te registrás igual que una inmobiliaria —te preguntamos cuántas propiedades tenés y si son tuyas— y a partir de ahí te llegan los pedidos como a cualquiera. Al comprador le aparece que sos el dueño, así sabe con quién va a hablar cuando te escriba.
¿Me entero de qué le pareció?
Sí, y es la parte que no te da ningún portal. Cuando mira tu ficha tiene tres botones: «me gusta», que te habilita a vos como contacto para que te escriba; «tal vez», que la deja en pausa; y «no me sirve», que es el único que le pide el motivo — y ese motivo te llega. Además ves cuántas propuestas tiene esa búsqueda y hace cuánto estuvo mirándolas, así sabés si vale la pena insistir o si esa persona ya no está.
Tengo una propiedad, ¿cómo se la mando?
Te registrás, mirás los pedidos y entrás al que te sirva. Ahí pegás el link del aviso que ya tenés publicado —en el portal que sea o tu CRM— y sale una ficha armada con lo que ese aviso dice. Podés corregirla y completarla antes de mandar, y conviene: dónde queda, el barrio, la orientación, en qué piso. Cuantos más datos tenga, más rápido decide el que está buscando, y esa decisión es la que te devuelve el cliente.
